El Virus del Papiloma Humano (VPH) es una de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes en el mundo. Aunque suele relacionarse con el cáncer cervicouterino en mujeres, también representa un riesgo real para los hombres, especialmente cuando se trata de ciertos tipos de VPH considerados de alto riesgo. Estos pueden provocar cáncer en distintas zonas del cuerpo, muchas veces sin causar síntomas iniciales.
Riesgo de cáncer por VPH en hombres
La infección por VPH es muy común, pero en la mayoría de los casos, el sistema inmunitario del cuerpo la elimina por sí solo. Sin embargo, cuando la infección persiste con cepas de alto riesgo (particularmente el VPH-16 y VPH-18), puede causar cambios celulares que, con el tiempo, derivan en cáncer.
El riesgo se incrementa con:
- Número de Parejas Sexuales: Un mayor número de parejas sexuales a lo largo de la vida.
- Sistema Inmunológico Debilitado: Hombres que viven con VIH o aquellos bajo terapia inmunosupresora tienen un riesgo mucho mayor de que la infección persista y progrese.
- Tabaquismo: Es un factor de riesgo importante para el cáncer de orofaringe y de pene.
Tipos de cáncer causados por VPH en hombres
El VPH es responsable de una proporción considerable de cánceres que afectan a la población masculina:
- Cáncer Anal: El VPH es la causa de más del 90% de los cánceres anales.
- Cáncer Orofaríngeo (Garganta, Base de la Lengua, Amígdalas): La incidencia de este cáncer ligado al VPH ha aumentado drásticamente en las últimas décadas en países desarrollados. El VPH se asocia con el 70% o más de estos casos.
- Cáncer de Pene: El VPH está relacionado con aproximadamente el 50% de los casos de cáncer de pene.
- Cáncer de Laringe y Otros Cánceres Genitales: Aunque menos frecuentes, también tienen una asociación con el VPH.
Síntomas de cáncer por VPH en hombres
El VPH no presenta síntomas, pero cuando ya existe una lesión precancerosa o cáncer, pueden aparecer:
- Bultos o lesiones que no cicatrizan
- Cambios en la piel genital
- Dolor al tener relaciones sexuales
- Sangrado sin causa aparente
- Inflamación persistente en ganglios
- Molestias o dolor continuo en zonas específicas (garganta, ano, pene)
Los síntomas dependen del tipo de cáncer asociado. A continuación, se explican con mayor detalle.
Cáncer de pene por VPH
El cáncer de pene asociado al VPH se origina casi siempre en la piel del glande o del prepucio. Los signos de alerta incluyen:
- Manchas, costras o verrugas que no desaparecen
- Ulceraciones o cambios en la superficie de la piel
- Mal olor o secreción
- Dolor o sangrado al tacto
- Engrosamiento o endurecimiento de la piel del glande
Detectarlo temprano mejora notablemente el pronóstico, por eso las revisiones médicas son esenciales especialmente en hombres no circuncidados.
Cáncer anal por VPH en hombres
El cáncer anal provocado por VPH puede desarrollarse sin dolor al inicio. Los síntomas aparecen cuando la lesión está más avanzada:
- Sangrado anal sin explicación
- Dolor o presión en la zona
- Picazón intensa
- Bultos alrededor del ano
- Cambios en los hábitos intestinales
- Secreción mucosa
Aunque puede afectar a cualquier hombre, es más frecuente en personas con VIH o inmunosupresión y en quienes practican sexo anal receptivo.
Cáncer orofaríngeo por VPH
Este tipo de cáncer afecta estructuras profundas de la garganta. Sus síntomas suelen confundirse con infecciones comunes, lo que retrasa su detección:
- Dolor de garganta persistente
- Dificultad para tragar
- Bultos en el cuello
- Cambios en la voz
- Dolor de oído sin infección
- Sensación de algo atorado
Es una de las formas más silenciosas del cáncer por VPH, pero una de las que más han aumentado en hombres jóvenes y adultos.
Chequeos y prevención del cáncer por VPH en hombres
Aunque el VPH es muy común y la mayoría de las infecciones desaparecen solas, la prevención es la herramienta más efectiva para reducir el riesgo de cáncer relacionado con este virus. Para los hombres, existen medidas respaldadas por instituciones como los CDC, la OMS y centros oncológicos especializados que ayudan a detectar cambios a tiempo.
1. Vacunación contra el VPH
La vacuna es la forma de prevención más eficaz. Protege contra los tipos de VPH de alto riesgo que causan la mayoría de los cánceres.
- Se recomienda desde los 9 hasta los 26 años.
- Para hombres mayores de 27, el médico puede evaluar si existe beneficio según historial y conductas de riesgo.
La vacuna no elimina infecciones ya existentes, pero previene infecciones futuras y reduce el riesgo de desarrollar cáncer.
2. Revisión genital y anal con un especialista
Un examen visual realizado por un médico o urólogo puede identificar lesiones tempranas como:
- Verrugas sospechosas
- Manchas o zonas endurecidas
- Cambios en la piel del pene o del escroto
- Lesiones anales dolorosas o sangrado
Las revisiones periódicas son especialmente importantes para hombres no circuncidados, personas con VIH o con antecedentes de verrugas recurrentes.
3. Pruebas y exploración anal (para quienes lo requieren)
Aunque no existe un tamizaje general para hombres como el Papanicolaou en mujeres, ciertos grupos sí pueden beneficiarse de estudios como:
- Citología anal (similar al papanicolaou pero en la zona anal)
- Anoscopía de alta resolución cuando hay sospecha de lesiones
Este tipo de chequeos se recomienda para hombres con inmunosupresión o con riesgo elevado de cáncer anal.
4. Examen bucal y orofaríngeo
Para prevenir o detectar cáncer orofaríngeo asociado a VPH:
- Revisiones dentales periódicas
- Observación de la garganta en caso de molestias persistentes
- Revisión de ganglios del cuello
Cualquier dolor de garganta que dure más de 2–3 semanas deben valorarlo especialistas en otorrinolaringología.
5. Uso de preservativo y reducción de riesgos
Aunque los preservativos no eliminan el riesgo al 100% (pues el VPH puede estar en zonas no cubiertas), sí reducen considerablemente la probabilidad de contagio.
Recomendaciones adicionales:
- Limitar el número de parejas sexuales
- Evitar fumar (el tabaco potencia el riesgo de cáncer asociado al VPH)
- Mantener un sistema inmunológico fuerte
6. Atención inmediata ante cualquier síntoma sospechoso
No se debe ignorar:
- Sangrados anormales
- Bultos o lesiones persistentes
- Dolor continuo en garganta, ano o pene
- Cambios en la piel genital
- Ganglios inflamados sin causa aparente
La detección temprana es clave para un mejor pronóstico.
