El Virus del Papiloma Humano (VPH) es una de las infecciones de transmisión sexual más comunes en el mundo. En la mayoría de los casos no causa síntomas y el propio organismo lo elimina de manera natural. Sin embargo, algunos tipos de VPH pueden generar complicaciones importantes si no se detectan ni se tratan adecuadamente.
Conocer los riesgos, consecuencias y señales de alarma es clave para cuidar la salud sexual y prevenir problemas mayores.
¿Qué complicaciones puede causar el VPH?
Las complicaciones del VPH dependen del tipo de virus y de cada persona. Existen más de 100 tipos de VPH, y algunos son de “alto riesgo” porque pueden provocar lesiones precancerosas o cáncer si persisten por mucho tiempo.
Entre las complicaciones más frecuentes se encuentran:
- Verrugas genitales
- Lesiones en cuello uterino, vagina, vulva, ano o pene
- Cambios celulares precancerosos
- Cáncer relacionado con VPH
- Complicaciones durante el embarazo por verrugas genitales activas
- Impacto emocional y psicológico por diagnóstico
Aunque muchos casos no evolucionan, cuando el VPH se complica puede afectar de manera seria la salud.
Consecuencias del virus del papiloma humano
El VPH puede generar diferentes consecuencias dependiendo del tipo de infección:
1. Lesiones y verrugas genitales
Son causadas por tipos de VPH de bajo riesgo. No se convierten en cáncer, pero sí pueden crecer, multiplicarse y causar molestias físicas y emocionales.
2. Lesiones precancerosas
Algunos tipos de VPH de alto riesgo pueden provocar cambios en las células, sobre todo en el cuello uterino, aunque también en otras zonas como ano, pene, vagina, vulva y garganta.
Si no se detectan a tiempo, pueden evolucionar.
3. Cáncer relacionado con VPH
El VPH de alto riesgo se asocia con diferentes tipos de cáncer, entre ellos:
- Cáncer de cuello uterino (el más frecuente vinculado al VPH)
- Cáncer de vagina o vulva
- Cáncer anal
- Cáncer de pene
- Algunos cánceres de garganta (orofaríngeos)
No todas las infecciones causan cáncer, pero el riesgo existe cuando la infección persiste durante años.
Riesgos del VPH en hombres y mujeres
Aunque el VPH puede afectar a cualquier persona sexualmente activa, los riesgos se manifiestan de forma diferente.
Riesgos del VPH en mujeres
- Mayor riesgo de lesiones cervicales
- Posible desarrollo de cáncer de cuello uterino
- Mayor probabilidad de complicaciones si no hay controles ginecológicos
- Riesgos en embarazo si hay verrugas grandes o activas
Por eso el Papanicolau (Pap) y pruebas de VPH son fundamentales.
Riesgos del VPH en hombres
En hombres, el VPH puede causar:
- Verrugas genitales
- Lesiones en pene, escroto o ano
- Riesgo de cáncer de pene o anal (menos frecuente pero existente)
- Mayor probabilidad en hombres con sistema inmune débil o que tienen sexo anal receptivo
Aunque los hombres no cuentan con pruebas de detección tan estandarizadas como las mujeres, la vigilancia médica es importante.
¿Qué pasa si no se trata el VPH?
Es importante aclarar que el virus como tal no tiene cura médica, pero sus manifestaciones (lesiones) sí deben tratarse. Si una infección por VPH de alto riesgo no se monitorea:
- Silencio patológico: El virus puede trabajar silenciosamente durante 10 o 20 años sin presentar síntomas.
- Evolución a cáncer: Las lesiones precancerosas atraviesan grados (NIC 1, 2 o 3). Sin tratamiento (como la crioterapia o el cono leep), estas células atraviesan la membrana basal y se convierten en cáncer invasivo.
- Obstrucción: En casos extremos, las verrugas no tratadas pueden crecer significativamente, obstruyendo la uretra o el canal de parto.
VPH y sus efectos a largo plazo
Cuando el virus no desaparece y permanece por años en el organismo, los efectos a largo plazo pueden incluir:
- Cambios permanentes en tejidos
- Desarrollo de lesiones de alto grado
- Posibilidad de cáncer
- Impacto emocional prolongado
- Necesidad de tratamientos médicos más invasivos
Un diagnóstico oportuno y seguimiento adecuado pueden evitar la mayoría de estas complicaciones.
¿Cuándo preocuparse y acudir al médico?
Consulta atención médica si presentas:
- Verrugas genitales
- Sangrado anormal
- Dolor durante relaciones
- Flujo vaginal inusual
- Bultos, cambios en piel genital o anal
- Diagnóstico positivo de VPH sin seguimiento médico
Las revisiones periódicas son clave, incluso sin síntomas.
